19 enero, 2010

El Management bicéfalo y los orígenes de la Contabilidad.

Quiero con este post, exponer un mínimo detalle a modo de reclamo, sobre el Libro que vengo realizando entorno al Management Integral (que anuncio en la columna del blog, a la espera de Editor. Espero que les guste y entretenga.

Paccioli, Fray Lucca Bartolemeo, es el artífice de la compensación mathemática.

El franciscano matemático escribe por primera vez, un tratado sobre Contabilidad empresarial. En el que, como concepto central de la Contabilidad, aparece "la doble entrada" de la partida doble. La partida que se asienta como doble movimiento, de flujo y reflujo, de pérdida y ganancia, de esfuerzo y compensación.

Partida doble que representa un movimiento contable en relación a dos tipos de cuentas: las deudoras y las acreedoras. Hay quien ha dicho, que esta doble partida de la Contabilidad es la "ecuación patrimonial"; y no saben, aquellos que lo hayan dicho, cuanta razón tienen.

Toda acción económica es "deskriptible", en el sentido de "desencriptar", bajo el doble movimiento de una cuenta que da y otra que recibe. Todo acontecimiento monetario por lo tanto, está afectado por la ley natural de la compensación: el Equilibrio.

En la Abadía benedectina de San Pedro de Perugia, el padre Lucca Paccioli era el responsable de contabilizar los movimientos patrimoniales, desde 1461. Transcurridos unos treinta años, Paccioli escribe su "Summa de arithmetica, proportioni et proportionalita".



Y en su interior, el profesor fraile y gran magíster, dedica un capítulo a una especialidad muy concreta de la mathemática computacional: "Tractatus de Computis et Sripturis".

Pero Lucca Paccioli escribe, además, otra gran obra del saber mathemático: "De divina proportione" (ilustrada por su amigo Leonardo da Vinci, al que conoció en la corte de los Sforza).

Quiero recalcar aquí, en este momento del texto, esta dicotomía de su obra mathemática, que sirve para comprender los dos modos de pensar el mundo, el universo, la empresa, la vida, etc....Esos dos modos de pensar, se reflejan en las dos grandes obras de Paccioli:

1.- "Summa de arithmetica, proportioni et proportionalita"
2.- "De divina proportione".


En la primera Paccioli reconoce el mundo a través de una Mathemática, mientras que en la segundo, el mundo de Paccioli se torna visible a través de una Máthesis. Éstos, son dos tipos distintos de buscar la "proportione". Contraposición y complementariedad de la "Arithmética proportione" y la "divina proportione".

La matemática de la "Summa aritmética" tiene como objetivo y fin, segmentar la continuidad del movimiento, de los flujos, de los devenires. El motivo no es otro que alcanzar el Ser, el equilibrio parmenídeo del ser-en-reposo. Sucede como en un pendulo, que tras varias oscilaciones pierde su movimiento para por fin, alcanzar el estado de reposo en la verticalidad más completa.

Por el contrario, la Máthesis de la Proportione Aúrea tiene como premisa la observación de lo contínuo, de los devenires inbloqueables, de las duraciones no segmentizables.

Pese a que los segmentos que definen la proporción aúrea, son precisamente segmentaciones (segmento aúreo), lo que aparece realmente es el movimiento espiralizado de un proceso como algo no seccionable: el número aúreo. Un proceso serial, que no obedece a cortes, a centros circulares, sinó a descentramientos espirales. Una máthesis que no atiende a la simetría, al equilibrio sinó a su contrario: la asimetría de lo espiralizado, el desequilibrio latente de la naturaleza. Desde esta matemática, la santísima trinidad que Paccioli creía ver en la segmentación aúrea, no es ningún triangulo en equilibrio sinó una espiral descentrada.

La una es quadrática, la otra cúbica. La primera es de origen euclideano, la segunda de fin einsteniano. La una juega con las regularidades, la otra participa de las excepciones. La una nace de la búsqueda del equilibrio, la otra emerge al encuentro del desequilibrio. Son ambas, como la dos caras del arlekin: la una payasa, la otra trapezista.

No es por tanto nada ilógico, que la Contabilidad naciera en la "Summa" y no lo hiciera en su otra obra: "Divina Proportione".

La Summa vinculada a la aritméthica, contiene en su interior esa sección concreta (el tractatus XI) formada por treinta y seis capítulos y dedicada al cómputo y la escritura de los negocios, que venía siendo conocido también como método de contar "alla venezzianna". Aunque debemos señalar que existía otro método, llamada según los historiadores: "alla tosacanna". Cabe destacar que este libro de Paccioli, fue podríamos decir, el primer best-seller de la historia, gracias a la prensa que acababa de inventar Guttenberg.

El cómputo de la "doble partida", como cálculo matemático de la Proportione, en ese momento es sirviente de la Arithmética. Pues éste es un modo de calcular, de contar piedrecitas o "calculus", que está gobernado por las leyes de la Arithmética.

La palabra "arithmética" proviene del griego: Aryhtmetikós. Que si observamos con atención, veremos que está formada por dos conceptos: A-Rythmós, de donde derivaría el término "arritmia". Pero lo importante es comprender, porqué el cálculo contable se fundamenta en éste término que define una específica mathemática.

Si la mathemática se dedica a observar regularidad, equilibrio y a segmentar toda continuidad, convirtiéndola en "lo discontinúo", entonces la Contabilidad debe guiarse por la Arythmétika. Porque la a-rythmétika es precisamente, el "no-ryhtmo". Y si observamos qué es "ryhtmo" veremos que proviene de la raíz "Ryth" que es heredera de la raíz "Ruo- o Reo-" que significa precisamente: fluir (por ejemplo, hemo-rragia).

Debemos aclarar la confusión reinante hasta nuestor tiempos sobre la relación entre "sección" y "número aúreo o divina proporción". Pensemos en que "lo contínuo" es precisamente "lo no-seccionable" es decir, bajo el griego: "lo atómico". El "a-tomos" paradójicamente es lo no-divisible, la continuidad, la fluidez. Aquello que no puede ser dividido es el flujo contínuo, entonces la llamada "tomé aurea" (sección aúrea) debería haber sido comprendida y traducida como "atomé aúrea". De acuerdo a esta re-interpretación, los tomistas neo-aristotélicos serían verdaderos "tomés" de Sto Tomás, pues ellos si ven el mundo por su "discontinuidad".

Es decir, que la Aryhtmética es: la matemática de aquello "que no fluye" (a-ryhtmos), de aquello que es interrumpido o segmentado, de "lo discontínuo". Justo lo contrario, que la mathesis que es el cáculo y comprensión del "rythmós", es decir el "Logos+Ryhtmós" que se espresa mediante la función logarítmica, dando cuerpo a la llamada "Divina Proportione".

Si volvemos a la mirada filosófica del concepto Rythmós, observamos que la "A-rtymética" es la matemática del ser, no del devenir. Pues solo aquello que es, que es-detenido en su fluir, puede ser computado en vías de alcanzar una posición o estado de equilibrio.

Vovlamos ahora al concepto de "partida doble". Pensemos que este concepto implica entonces un equilibrio, una compensación entre dos grandes bloques: lo deudor y lo acreedor. Esta anotación doble del asiento contable está expresada en el tiempo, en el Libro de Diario. Pero Paccioli, nos dice que debe haber un segundo libro: el Libro de Mayor.

Este Libro de Mayor, es el libro que ordena, clasifica y clarifica las cuentas de la empresa. El Libro Mayor permite así, obtener una comprensión del todo (empresa) a través de la contabilidad de las distintas operaciones. Esta idea, está fundada sobre un prejuicio o una intención previa, que es la del orden del sistema. La de la ordenación del mundo, que en su actividad caótica, debe ser ordenada para su comprensión global.

En esa ordenación contable que es el Libro de Mayor, podíamos distinguir dos grandes especies económicas: el activo movilizado o circulante y el activo no-circulante o inmovilizado. Al primero, Paccioli lo llama "pecunia numerata" y al segundo se le llamará "pecunia numerante". Es decir, como la Natura, como la Physis aristotélica, en la que se distinguía la naturaleza-creada de la naturaleza-que-crea. El activo patrimonial forma parte pues de la Contabilidad, como generador de rigueza como agente productor de más patrimonio.

El Patrimonio para Paccioli mas que una "sustancia" aristotélica, es en realidad un "motor inmóvil" que impulsa a los otros motores móviles (otros activos circulantes). Pero la visión global y ordenada del Kosmos aristotélica, sirve a Paccioli también para proyectar dicha ordenación sobre el cosmos económico. La Contabilidad surge como un modo de hacer frente al caos del comercio, cada vez más complejo y reticulado. De tal forma, que con la partida doble, ya puede contabilizarse el patrimonio del mundo (monasterio, banco, comercio) hasta su más último detalle. El mérito de Paccioli, es usar la mathemática en la actividad económica, para tres cosas: para dar testimonio de toda acción-reacción de intercambio, para taxonomizar todas las especies (como Linneo en la biología) de los disintos conceptos o cuentas mercantiles y para contar con detalle el patrimonio real del sujeto.

Paccioli la ve como una representación del misterio trinitario del cristianismo, el libro del Mayor y la contabilidad de la doble partida: a la Derecha del Padre , están los justos y salvados ("por" los del "dare") y a su Izquierda los pecadores ("a" los del "havere"). En el trono central, está sentado el Pantocrator juez, que sería la autoridad del contable cósmico.

Ahora recordemos que la contabilidad es a la "Summa arythmétika", como el orden contable al orden del mundo aristotélico y cristiano. Paccioli, llama a la operación final de la comprobación del Balance contable, como "Summa Summorum". La Gran Suma, la Suma de las sumas, donde todo debe cuadrar, donde todo debe estar en perfecto equilibrio. Esto recuerda al final de los tiempos, cuando el Pantocrator debe realizar la Gran Summa o el Gran Summario (gran juicio): los debes y haberes. El momento en que Dios Padre, debe cerrar contablemente el Mundo.

Podemos recordar ahora, que Paccioli escribe fundamentalmente, dos libros sobre cálculo, y que esos dos libros obedecen a dos prejuicios distintos sobre lo que es el mundo: el mundo calculado como discontínuo y el mundo calculado como un contínuo. Estos dos libros y estos dos métodos de cálculo obedecen a su vez, a dos modos de pensar a Dios: como "Summa Summorum" (Dios Juez) y como "Divina Proportione" (Divina creación). El Contable y el Artista, obedecen a estos dos perfiles. En nuestro mundo del siglo XXI, esto viene representado por los dos puntos fundamentales sobre los que una Empresa debe sustentarse:

1.- El Control de la gestión= "Summa de arithmetica, proportioni et proportionalita"
2.- La Innovación en la producción de oferta = "De divina proportione".


Estas dos formas de contar-el-mundo, que son dos modelos complementarios de management empresarial, están vinculados estrechamente al arte de la matemática y a su paralelo desarrollo evolutivo.

Si la Summa Sumorum es a la suma algebraica de las ecuaciones, la Divina Proportione es al cálculo diferencial de funciones. Pues la Suma algebraica del Summario final que es el cuadre-de-Balanze, obedece a un concepto fundamental: el balanzeado como equivalencia, guiado por la ley de la identidad/diferencia. Mientras que la Divina proportiones se rige por el concepto esencial de "diferencial" (muy distinto al de diferencia).

El Patrimonio económico, venía definido por la Suma Summorum o suma final algebraica de los elementos deudores y de los acreedores, que en el contexto religioso era una summa judicial de sus acciones buenas y de sus faltas pecadoras. Por eso, la Summa en tanto Contabilidad es esencialmente un balanzeado similar al que puede aparecer en una Ecuación algebraíca.

A ambos lados de la ecuación tendremos, dos "estrcuturas algebraicas" que equivalen. La equivalencia es símbolo de armonía, de orden, de compensación entre ambos lados. Como sucede en las cuentas contables del libro Mayor. Y donde el Patrimonio es igual al Capital.

Por otro lado, fíjense que a los contables (los que "quadran" el balance) se les llamó en origen: Quadernari. Es decir, los del cuaderno. El Cuaderno es aquella libreta sobre la que el contable debe anotar sus cuentas. El Quaderno es distinto del Libro. El Libro es un soporte donde se escriben letras fundamentalmente, mientras que el Quaderno es el soporte sobre el que se anotan números. El Escritor es al Libro, como el Matemático al Cuaderno, en origen.

Paccioli se refiere al Balance como "Bilanzi-Bilancio" que está vinculado al término "Balanzi". Ese Bilancio es como la Summa Summorum, como la cuenta final donde todo debe "quadrar". Y ese "quadrare" significa primordialmente "balanzear", "equilibrar", hacer equivaler ambos lados del libro o ambos lados de una ecuación.

El balancear es en realidad un pesar, en el sentido de compensar. La Balanza es la herramienta usada para hacer equivalencias entre cosas, para equilibrar las cosas en un justo intercambio. No es suficiente con saber el "peso" de una cosa, sino que en realidad se trataría de "saber su valor". Y su valor es siempre un "valor en relación a algo". Valorar es valorar-respecto-a-algo. Del mismo modo, el valor surgirá del peso en la balanza, del mismo modo que el valor contable surge de su contabilidad en el Balance.

La Balanza es siempre, en los griegos, una cosa de dos: platillos. Para poder comparar entre los dos, para poder ponerlos en un equilibrio. Pesar será siempre un "co-pesar", incluso en la balanza romana que pese a no tener platillos sinó brazo, éste es un brazo-a-equilibrar.

De ahí, que el nombre de Balanza, sea romanizado del griego "ballein" que no significa pesar sinó "lanzar". Para los griegos la balanza, es la "Quelas" que proviene del concepto "pinza" y por extensión "simetría de pinzas" que son los dos platillos de su balanza. La Balanza, es la Summa Sumorum de Paccioli, donde decíamos que veía el Jucio Final de justos y pecadores, del mismo modo que Roma ve en la Balanza el símbolo de la Diosa Iustitia (la justicia) o los griegos veían a Themis (la que compensa).

En todo proceso de Balance, lo que se busca es el equilibrio perfecto, que es a la vez el cese del movimiento de ambos lados. El equilibrio es reposo, y el reposo es el Ser. Como decía al principio de este escrito.

Decía que el Balance tiene que "quadrar". Del latín "quadrare". Pero ¿qué es quadrare? sino construir un "Cuadrado". El cuadrado, es la figura geométrica de mayor solidez, y de mayor equilibrio para griegos y romanos. Es lógio entonces, pensar en que "cuadrar" sea "tornar en cuadrado" es decir: "convertir en una figura equilibrada".

No es de extrañar pues, que otro genio como es Leonardo de Pisa, más conocido como Fibonacci hubiera titulado uno de sus libros como sigue:"Liber Quadratorum".

Piensen ahora, en el término "equilibrio", que tiene el prefijo "EQUI-". El "equi" es precisamente "un caballo" si consideramos que Equi es Eqy-Equ-Equus. El Caballo es el animal cuya forma geométrica (lomo y patas) parece formar un justo equilibrio cuadrático. Es justamente, Aristóteles quien dice en su célebre Metafísica, que el Caballo es al cuatro, como el Hombre es al número tres (creo recordar).

Y ahora pensemos en la "Ecuación" algebraíca, que proviene de "Aequatio" , donde la acción referida es la de "aequare" traducida por "igualar". La ecuación algebraica es por tanto, un "balanceo", un "equilibrio" fundado sobre la "quadridad", sobre el equilibrio del quadratus. Ecuación es sin dudad: equi+actuar, por eso en latín el verbo "equilibrar" es "quattuor" (actuar cuadrando o compensando o equilibrando).

Por eso, la Ecuación (del Álgebra) y la Contabilidad van de la mano. Ambas se rigen por el principio del equilibrio entre los dos lados, entre la partida doble. Cuando pasamos una espresión algebraica o un número de un lado a otro de la ecuación, cambia de signo. Como en los Libros de Mayor, sucede en la cuentas de deudores y de acrreedores.

Tenemos pues que la raíz "Quad-" latina es la del "cuatro". Un "cuatro"como "número", pero sobre todo com o "figura en equilibrio". Del mismo modo que en las "equ-aciones" debe haber "equ-librio". Por eso, el caballo es equus, porque Kaballus proviene de Kaballa (de un determinado tipo de kabalah, que intenta en su proceder: cuadrar la naturaleza).

Por útlimo, debemos recordar que el griego tienen la raíz "Kyb-" cuyo sentido hace referencia al Cubo: como cuadrado volumétrico. Quizás para los griegos, lo armonioso en equilibrio fue el Cubo,antes del Cuadrado (teseris es cuatro). Por ello tal vez cuando lanzamos los dados-de-juego, que son cubos, al cabo de muchas tiradas siempre se equilibran los resultados. El equilibrio vendría del tirar muchas veces los cubos cuadrados, con el fin de que se equilibrasen los resultados.

Por eso la raíz Kyb griega sea la originaria del "Equi" (como equilibrio del cubo).
Y la raíz oriental "Katur" sea la originaria del "Quad" (como equilibiro del cuadrado).

Frente a la figura en equilibrio del Cubo-Cuadrado, aparecerá otra figura que no estará sujeta al equilibrio sinó precisamente al desequilibrio y descentramiento: la Spyra mirabilis. Es pues así, como deberemos manejar nuestras empresas, como una acción combinada de dos cabezas:
1.-Management Quadrático="Summa de arithmetica, proportioni et proportionalita"=Controlling y Equilibrio

2.-Management Spyralis="De divina proportione"=Innovación y Creatividad


Recursos:
http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/barcelo/pacioli/pacioli.html
http://www.asesoriamoran.com/historia_de_la_contabilidad.htm
http://ideas.repec.org/a/dec/articl/2004-09239-263.html
http://revistas.ucm.es/emp/11316985/articulos/CESE9494110155A.PDF
http://www.gerencie.com/historia-de-la-contabilidad.html
dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=1281684&orden=0

4 comentarios:

  1. Sí hay también un doble posicionamiento ante el mundo y ante el fenómeno, que se corresponde con la doble manifestación del Management (quadrático y spyralis) que a su vez está determinado por el doble origen de "lo contable" (la Summa Arythmética y la De divina proportione)
    Se trata de esas dos vías de conocimiento, por las que un hombre tan contradictorio como Althusser indagó en sus últimos pensamientos. Él trató de vislumbrar un doble Marx: el estructuralista y el aleatorio. Alea jacta est!, será luego el grito de los pensadores que han arrasado desde finales del XIX hasta nuestro días: Deleuze, Negri, Baudrillard, etc.
    Sí, un materialismo aleatorio para Althusser, un materialismo de las presingularidades para Deleuze, un materialismo semiurgico para Baudrillard...acuden todos ellos a mi mente cuando releo esta cita tan apropiada donde surge la expresión del "logaryhtmos jaune" (logaritmo amarillo?) que aparece como cita en un ensayo del Doctor Juan Pedro García del Campo (Desviaciones y Encuentros: un materialismo aleatorio.París, 4 febrero 2010. Colloque international, Lucrèce et la modernité: le 20
    e siècle. Université de Paris Est Créteil Val de Marne).

    Pues esa expresión tan geniuda "logaritmo amarillo" es tan expresiva:

    "Althusser ha utilizado la expresión "logarithme jaune" en varias ocasiones (p. ej., Sur la philosophie, op. cit., p.32) para referirse al "materialismo dialéctico", estableciendo la paternidad de la expresión en Marx, que gustaría de utilizarla para "designar los absurdos teóricos" (Ibidem)."

    Habría pues dos ciencias originarias en busca del fenómeno: la de arritmia y la rítmica. La arritmia phenoménica donde la reina es la Aritmética en compañía de la mecánica de partículas y la dinámica de fluidos en régimen laminar.
    Y otra: la rítmica fenoménica o materialismo aleatorio donde los átomos son gotas de lluvia.
    Donde la reina es la Logarítmica (amarilla), escoltada por la mecánica ondulatoria, y por la dinámica de fluidos en régimen turbulento.
    Eso es el "logaritmo jaune".

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  3. Sorpresa cuando Antal Fekete se refiere a la misma dicotomía alrededor del Balance de Paccioli. Esta vez, aplicado a la economía productiva (cuadradad y equilibrada segun valor de activos reales en el balance) frente a otra economía financiera no sustentada por "lo sólido": el patrón metálico.

    NOTA al releer mi propio artículo gracias al texto de Antal Fekete que me lo ha recordado......Repaso mi propio texto,y me doy cuenta de que he cometido un fallo sustancial, si se lee el artículo desde la mente de un Matemático (éste no me lo perdonaría).

    En el texto aparece el enunciado: "lo discontínuo". Y no es correcto, pues debía de haber escrito "lo discreto".

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  4. Lo olvidaba, el artículo de Antal Fekete (2008) es éste: http://www.professorfekete.com/articles/AEFIsOurAccountingSystemFlawed.pdf

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rillenri@gmail.com